martes, 15 de octubre de 2013

La educación física da que hablar...

Buenas, os quería contar una cosa que me ha pasado esta tarde en una clase extra escolar de valenciano que he tenido. La clase consistía en una clase oral, y el profesor ha elegido el tema del deporte para hablar (cosa que me ha entusiasmado bastante). 
El profesor nos ha preguntado en general que qué pensábamos de los profesores/as y maestros/as de educación física.
Aquí ha venido mi sorpresa, ya que todas las personas de la clase han contestado que recuerdan a una persona ordenándoles que dieran vueltas al patio corriendo sin ton ni son.
Claramente esto me ha sentado fatal, no sé si tienen esa imagen porque mayormente las personas que lo han dicho ya tienen una edad avanzada, y yo no conozco como eran antes los profesores/as y maestros/as, o es que solo ven la educación física como una tortura para sus adorables hijos.
Me han ofendido tanto que he tenido que responderles, no sé si de la mejor manera, pero les he explicado que un profesor/a de educación física no pretende matar a sus hijos a correr, sino que lo que realizan son diferentes actividades y ejercicios con un fin, en muchas ocasiones estos fines que se buscan son necesarios para la vida cotidiana. 
Por ejemplo, cuando se realizan juegos en parejas o en grupos, para que se socialicen unos con otros, para que compartan, para que aprendan que todo en la vida tiene unas normas que hay que cumplir como en cualquier juego, para que aprendan el valor de compromiso por un grupo, para que no sean egoístas y vean de forma práctica que el grupo gana más que un individuo aislado, para... 
Así podría seguir con múltiples cosas más que se aprenden. Y es por eso que es necesaria, ya que les estamos enseñando ciertos valores y ética aplicada a la práctica de un juego y de forma que no parezca aburrida.

No sé si me he explicado bien, ¿Qué os parece lo que me ha ocurrido? ¿Que les hubierais contestado?

lunes, 14 de octubre de 2013

Mi peor profesor

En clase hemos analizado al mejor profesor que teníamos, pero ahora os propongo que penséis en el peor profesor que habéis tenido.
Para mí este profesor fue Jesús, un profesor del instituto que enseñaba filosofía. No me gustaba nada, ni su manera de ser, ni su manera de enseñar.
Era un hombre serio (nunca lo vi con una pequeña sonrisa en la cara), no hablaba con nadie, no se relacionaba con los alumnos ni con los demás profesores, vivía como en un mundo aislado donde solo vivía él. Nunca saludaba a nadie…
Sus clases eran deprimentes, llegaba por la puerta, no decía ni buenos días, se iba a su mesa, abría el libro y únicamente leía aquello que estaba en el libro, ni un solo comentario más. En alguna ocasión en la que intenté dialogar con él exponiéndole mi contradicción sobre lo que decía el libro, él solo me respondía que eso era así porque así lo decía el libro y que no había que dialogar nada, que me lo aprendiera tal cual estaba y que no le preguntara nada más. 

Ahora me gustaría que pensarais vosotros en algún profesor que no os haya gustado y que analicéis bien el por qué no os gustaba.


En mi caso está bastante claro el por qué no me parecía un buen profesor. Y es que este profesor, tan solo se limitaba a dar unos contenidos que estaban reflejados en un papel. Esto lo hacía una persona fría, la cual no nos enseñaba valores, no nos enseñaba a ser críticos y autónomos, solo se regía por las indicaciones de un libro, por lo tanto lo considero un profesor únicamente técnico, que no nos incitaba a reflexionar sobre las cosas. Y esto lo considero bastante negativo, ya que uno de los objetivos de la educación es hacer que las personas sean autónomas y puedan tomar sus propias decisiones.

De aquí puede surgir un debate, ¿Todos los profesores están preparados para educar?
Mi opinión creo que viene expresada en lo antes explicado, pero por si quedaba alguna duda: No, no creo que todos los profesores estén preparados para educar.

viernes, 11 de octubre de 2013

De los pequeños también se aprende

La imagen nos muestra 3 ejemplos de cómo nos puede enseñar algo un niño, porque ellos también nos enseñan las cosas bonitas de la vida.
Es por eso, que hay que educarlos con buenos valores y una buena ética

jueves, 10 de octubre de 2013

Todos somos educadores y aprendices de la vida


Como ya comenté en la pasada entrada, Savater tiene un concepto de educar que consiste en que el educador, es tan maestro como el alumno, ya que al educar estamos haciendo que otra persona sea más humana, pero al mismo tiempo el educador se está haciendo más humano. Esto hace que la tarea de educar esté constante entre los humanos, por lo tanto nos hagamos más humanos los unos a los otros.

Esta publicación es en parte gracias al anterior comentario de Víctor, así que gracias Víctor por tu comentario.
Esta imagen tiene un error, y es que no todos somos maestros, ya que un maestro es quien a estudiado magisterio y se dedica a la educación formal e institucionalizada en una escuela. Pero lo que quiere mostrar esta imagen, es que todos somos educadores y aprendices.

Espero que os guste la imagen y que os haga reflexionar a cada uno de vosotros.
Y recordar que cada día nos hacemos más humanos, ya sea porque nos educan, o por que educamos.

martes, 8 de octubre de 2013

La ética es el reconocimiento de lo humano por lo humano. (Savater)

Este artículo de “el país” es muy interesante, aconsejo que lo leáis, aunque aquí os hago un breve resumen: En pocas palabras, este artículo nos dice que ejercer la autoridad sobre un niño lo puede hacer cualquier persona, ya que solo consiste en decirle a un niño lo que tiene que hacer. Pero que educar no consiste en eso, sino que educar es meterse en la piel del otro, y con empatía saber como vivir su mundo y como son sus necesidades para saber que es lo que más le conviene.
Este artículo nos muestra dos ejemplos.
 -Primero el de Arthur Miller, que tuvo un hijo con síndrome de Down y no supo como meterse en su piel ni intentó empalizar con él, ya que a los 4 días de nacer lo metió en un orfanato, porque aquel hijo no encuadraba en su vida. Casualmente su carrera como escritor decayó muchísimo.
 -Otro ejemplo es el de Kenzaburo Oé el cual tuvo un hijo hidrocefálico y autista, pero en este caso Oé si que supo empatizar con él y lo ayudó a su recuperación, que finalmente se produjo. Casualmente la carrera de este escritor que aceptó y reconoció a su hijo fue brillante.

Aquí os propongo una reflexión; ¿La causa y el efecto de la empatía y la aceptación está relacionada con el éxito?

Mi respuesta es clara y concisa, por supuesto que están relacionadas, ya que si las personas aceptáramos las cosas y empalizáramos con los demás nos sentiríamos más a gusto con nosotros mismo, esto nos hace ser más felices, y por lo tanto hacer las cosas con ganas.

sábado, 5 de octubre de 2013

El hábitus en el deporte

Aquí os muestro un ejemplo de cómo empezar a acabar con algunos hábitus que existen, en este caso, el hábitus tiene que ver con el deporte y el género, ya que en muchos deportes es muy difícil que se produzca la igualdad de géneros, y por eso os pongo este anuncio del fútbol femenino. Y aunque hayan muchos más deportes que sufren lo mismo, espero que algún día, espero que pronto, se pueda igualar la importancia de un mismo deporte, dejando a un lado el género.

¡YO TAMBIÉN ME COMPROMETO!

miércoles, 2 de octubre de 2013

8ª clase teórica

Buenas, un día más quiero recordar, o tratar de resumir a los alumnos que no hayan podido venir a la clase, la clase de hoy, que por cierto ha sido muy práctica, porque nos ha hecho recapacitar sobre dónde iban dirijidos nuestros pósteres del lunes. Nos ha hecho darnos cuenta, que en los pósteres, nosotros los enfocábamos en tercera persona, es decir, que a nosotros mismos no nos incluíamos en ellos. Y también que hacíamos muy pocas alusiones al ámbito del deporte.
Aquí esta todo el resumen de la clase, más opiniones mías.

- Y una cosa que me pareció muy interesante, que fue cuando vimos las 3 concepciones de cómo podía actuar una persona obesa, os dejo aquí la tabla resumen.


C. Utilitaria
C. Vivencial
C. Sociocultural
Acción
Entrenar para conseguir que tu masa corporal no se sobrepase de unos límites.
Aceptación, búsqueda y compromiso.
Transformación social. Cuestionamiento y cambio de creencias y prácticas.